A cien años de su primera
exposición individual en la Rural de Palermo, llega «Costumbres argentinas»,
una experiencia que combina sus obras originales con tecnología inmersiva. La
muestra, que tendrá lugar en el Palacio ex-CCK en Sarmiento 151, CABA,
2° piso, Sala inmersiva y Sala 206, cuenta con la colaboración del Museo
Florencio Molina Campos y la supervisión de su nieto, Gonzalo Gimenez Molina.
La propuesta es gratuita y no requiere reserva previa de entradas. El ingreso
es por orden de llegada, según el cupo de la sala.
La propuesta es un homenaje al
reconocido artista, a cien años de su primera exposición individual —realizada
en la Rural de Palermo el 21 de agosto de 1926—, con la colaboración del Museo
Florencio Molina Campos y la supervisión de contenidos de Gonzalo Gimenez
Molina, nieto del artista.
Molina Campos construyó una de
las cartografías visuales más entrañables y reconocibles del imaginario rural
argentino. En sus obras combina la belleza costumbrista, el humor afectuoso y
la expresividad de la caricatura. Al capturar la cotidianeidad del campo,
transformó sus gestos y prácticas habituales en íconos de la identidad
nacional.
Hoy, sus pinturas conviven con
una propuesta digital que las transforma en una experiencia inmersiva, en una
conjunción de tradición y tecnología que evoca uno de los sueños que el artista
buscó alcanzar a través del cine. En la Sala 206, el recorrido por la
exhibición permite acercarse a los ritmos, las costumbres y las formas de sociabilidad
de la vida criolla.
Video: https://www.instagram.com/reels/Deu82mkOxO7/
Las escenas abarcan desde la
dimensión festiva del gaucho —marcada por el baile, la música popular, las
payadas de contrapunto y las destrezas lúdicas o ecuestres— hasta la intimidad,
como compartir un mate o descansar en el paisaje rural. La muestra también
destaca la dimensión pública del trabajo de Molina Campos, especialmente a
través de las obras concebidas para su reproducción masiva en los célebres
almanaques del siglo XX. Estas imágenes circularon por miles de hogares,
comercios y galpones, y se convirtieron en un fenómeno de recepción popular.
Sala Inmersiva
En la Sala Inmersiva, una
narración audiovisual recrea, a través de la obra del artista, un día en la
vida del campo. La experiencia multisensorial envuelve al visitante en los
ritmos, los personajes y las atmósferas que definen el universo visual y el
espíritu rural de Molina Campos.
El legado del artista
Paralelamente, Gonzalo Gimenez
Molina, único nieto del pintor, continúa por diferentes ciudades del interior
con el dictado de su conferencia audiovisual «Molina Campos, mi abuelo.
Secretos de su popularidad».
(InfoGEI)

