La autopartista Kromberg & Schubert cerrará su planta a fin
de año. La crisis también golpeó fuerte a Pelzer System, que llegó a emplear a
100 personas y hoy mantiene apenas 13 trabajadores. Sin embargo, la situación
excede al Parque Industrial de Pilar, otras autopartistas como Irauto,
Motherson, Caimari y Albano Cozzuol, sufrirán las consecuencias tras quedar
afuera del nuevo proyecto de la Volkswagen Amarok.
Irauto, filial industrial
argentina del grupo español Antolin y radicada en Benavídez, también decidió
abandonar el país. La compañía produce techos interiores para automóviles y
cuenta con aproximadamente 80 trabajadores.
Otras autopartistas como
Motherson, Caimari y Albano Cozzuol también perderán parte del negocio
relacionado con la camioneta, aunque en estos casos mantienen otros clientes o
conservaron determinados componentes.
El dato que dimensiona el cambio
en la cadena de abastecimiento es significativo: según las fuentes del sector
citadas por Infobae, Volkswagen llegó a contar con unos 60 proveedores locales
y para el nuevo proyecto quedarían 16.
El cambio está relacionado con el
acuerdo de Volkswagen con la automotriz china SAIC para desarrollar la nueva
pick up. El vehículo utilizará una plataforma compartida y buena parte de sus
componentes llegarán desde el exterior, modificando así la participación de los
proveedores argentinos en el proyecto.
La situación se produce además en
un escenario complejo para la industria de componentes. La Asociación de
Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) viene advirtiendo sobre problemas de
competitividad del sector y sobre el elevado peso de las importaciones. En su
informe sobre comercio exterior, la entidad registró importaciones de
autopartes por USD 10.584 millones durante 2024 y un déficit comercial sectorial
de USD 9.300 millones.
Impacto relevante
Para el Parque Industrial de
Pilar, el impacto adquiere especial relevancia. Entre Kromberg & Schubert y
Pelzer System llegaron a concentrar más de 300 puestos de trabajo vinculados
directa o principalmente al proyecto Amarok. Una ya tiene previsto cerrar a fin
de año y la otra intenta conseguir nuevos clientes con una dotación reducida a
13 empleados.
Señal de alarma para Pilar
El escenario suma así una nueva
señal de alarma para el principal polo industrial del distrito, donde el final
de la actual Amarok no solamente supone un cambio de modelo para Volkswagen:
también pone en riesgo la continuidad de proveedores que se instalaron en Pilar
hace más de una década precisamente para acompañar la producción de la pick
up.
(InfoGEI)
