La Cámara de Diputados
bonaerense dio este martes sanción definitiva a varios proyectos, entre ellos
el denominado Ley Ema, que crea el programa provincial de «Prevención y
Abordaje Integral de la Violencia Digital» en las escuelas de la provincia de
Buenos Aires, y el que establece la regulación del uso de celulares en las
escuelas de nivel primario y secundario.
La norma establece lineamientos
para la «prevención, detección y abordaje integral de la violencia digital en
todos los niveles y modalidades, promoviendo el uso responsable de las tecnologías
y garantizando entornos digitales seguros, cuidando la privacidad y la
integridad personal». El texto define como violencia digital a las conductas
que, mediante el uso de tecnologías, puedan provocar daños físicos,
psicológicos, económicos, patrimoniales, sexuales o morales contra niños, niñas
y adolescentes.
La norma lleva el nombre de Ema
Bondaruk, la adolescente bonaerense que murió en agosto de 2024 luego de la
difusión y viralización no consentida de imágenes íntimas en su entorno
escolar. Entre los puntos sobresalientes de la iniciativa, se busca sumar a la
Ley Provincial de Educación N°13.688 nuevos contenidos vinculados con la
ciudadanía digital. Entre las situaciones contempladas aparecen la obtención,
reproducción o difusión sin consentimiento de material íntimo, incluido aquel
producido o editado mediante Inteligencia Artificial (IA), una situación que se
produjo y fue noticia en colegios de Lomas de Zamora e Ituzaingó.
Regulación de pantallas
Por otro lado, la Cámara de
Diputados sancionó el proyecto del diputado de Unión y Libertad, Martín Rozas,
sobre regulación de las pantallas en primarias y secundarias, luego de que el
Senado introdujera modificaciones en la redacción final. El texto tiene por
objeto promover el uso seguro y responsable de teléfonos y pantallas, informar
y concientizar a los alumnos entre 6 y 17 años sobre los riesgos y efectos
nocivos de la exposición, y regular su utilización durante su permanencia en
los establecimientos de gestión pública y privada.
Uso prohibido en el aula
La iniciativa establece que los
dispositivos no deberán utilizarse durante la jornada educativa, salvo cuando
exista un requerimiento o autorización explícita del docente con fines
pedagógicos. «Este proyecto viene a tratar de dar un lugar seguro a los
adolescentes, que por lo menos dentro de las instituciones educativas estén un
poquito más protegidos. Sabemos muy bien que la tecnología es una herramienta
necesaria para el futuro y que es indispensable que los alumnos sepan
manejarla. Pero también sabemos que la sobreexposición a las pantallas trae
aparejada otro tipo de situaciones que le hace un perjuicio a todos los
adolescentes», manifestó Rozas durante la sesión.
(InfoGEI)

