El Juzgado Contencioso
Administrativo Federal N° 11 declaró inconstitucional el decreto que puso un
freno a la Ley de Financiamiento Universitario y ordenó al Gobierno cumplir con
lo establecido en la normativa aprobada por el Congreso. El fallo, firmado por
el juez Martín Cormick, dio lugar al amparo colectivo promovido por el Consejo
Interuniversitario Nacional (CIN) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), dejando
sin efecto el Decreto 759/2025. De esta forma, el magistrado ordenó al Poder
Ejecutivo el «cumplimiento inmediato de la Ley de financiamiento universitario
con el dictado de las normas reglamentarias y ejecutorias necesarias a tal
fin».
6-10-2026.- El Gobierno había
intentado frenar la ley primero con su veto. Luego de que el Congreso lo
rechazó y sostuvo la normativa, emitió un decreto en el que dispuso que el
financiamiento a las universidades solo podía ejecutarse «una vez que se determine
las fuentes específicas para su financiamiento y se incluyan las partidas
correspondientes en el presupuesto general».
Tanto el CIN como la UBA y otras
universidades presentaron un amparo colectivo para que se cumpla con los puntos
clave de la ley, entre ellos otorgar partidas a las casas de estudios para su
funcionamiento y recomponer el salario de docentes y no docentes.
El juez consideró en el fallo que
el decreto del Gobierno «no supera un test mínimo de razonabilidad, en tanto
permite suspender e inaplicar, amparado en la aplicación de un artículo de una
ley anterior, la aplicación de una ley en donde el Congreso insistió con las
mayorías agravadas requeridas». Apuntó que ante la imposibilidad legal de
emitir un nuevo veto, el decreto «ha funcionado como un mecanismo
extraconstitucional» que, según su mirada, configuró «una figura de instancia
de veto no prevista en la Constitución Nacional».
Cormick también remarcó que «el
control judicial de decisiones con impacto presupuestario, lejos de ser una intromisión
extraordinaria, es una de las consecuencias propias de la justiciabilidad del
Estado».
Por otro lado, el magistrado puso
en duda el costo fiscal de la ley. Mencionó que en 2024 y 2025 no hubo Ley de
Presupuesto y se prorrogaron las partidas aprobadas del 2023, y señaló que,
según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el impacto durante 2025
representaba aproximadamente el 0,23% del PBI nominal proyectado.
(InfoGEI)
