La falta de apoyos y el vínculo
con los gobernadores aliados complicó el escenario.
La reforma
electoral configura uno de los proyectos claves para el Gobierno,
que hasta el momento no cuenta con los apoyos necesarios para su
sanción, lo que habilita a múltiples lecturas dentro
de la mesa política.
El objetivo primordial del Poder
Ejecutivo es poder eliminar las elecciones PASO, una de las pocas
herramientas con las que cuenta la oposición para ordenar las diferencias, y de
los puntos más resistidos del articulado que incluye otros aspectos como la
rediscusión del financiamiento de los partidos políticos y Ficha Limpia.
Un integrante del reducido
círculo que se reunirá este martes a las 13 en Casa Rosada aseguró a la Agencia
Noticias Argentinas que la administración libertaria avanzará
con el tratamiento del proyecto "antes de fin de año", luego de
consolidar los primeros acercamientos con los gobernadores aliados.
Asimismo, en la Casa Rosada
remarcaron que las prioridades del "ambicioso" articulado apuestan
a reducir la cantidad de veces que la sociedad asista a las urnas,
disminuir los costos para afrontarlas y limitar los espacios publicitarios a
los partidos políticos.
Ante la falta de apoyos de los
principales socios, incluso el PRO y la UCR, algunos alfiles legislativos
consideran que el Gobierno primero deberá trazar acuerdos electorales con los
mandatarios provinciales para poder avanzar en la sanción de la norma.
"No hay proyecto si no
hay acuerdos políticos confiables y estables. Nadie va a abandonar una
herramienta”, vaticinó una fuente libertaria.
Luego de varias aproximaciones,
en Balcarce 50 remarcan que insistirán en la posibilidad de eliminar
las primarias, pero anticipan que la suspensión o la habilitación
de una PAS, sin la obligatoriedad de la interna, también podrían ser
alternativas viables.
Aún sin fecha, el proyecto
descansa en la Cámara de Senadores mientras la mesa política intenta sumar
apoyos. Si bien algunas voces hablaron de la chance de intentar habilitar el
debate en septiembre, el plazo para insuficiente para el grueso de los
integrantes de la instancia de discusión.
También coexisten los que
se muestran menos optimistas y aseguran que el Ejecutivo
deberá declinar de la reforma completa. "La reforma electoral
probablemente no suceda y finalmente se terminen suspendiendo las PASO
el año próximo”, deslizó una fuente con acceso al despacho
presidencial.
Aunque la prioridad la tienen los
proyectos económicos, la Casa Rosada deberá ordenar la estrategia que se dará
para intentar modificar las reglas del sistema electoral que beneficien a La
Libertad Avanza en la búsqueda por otros cuatro años de gestión para el
presidente Javier Milei.
NA
