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La hipocresía de Larreta: defender la educación pero boicotearla con hechos



El jefe de Gobierno porteño criticó el Presupuesto 2023 para el sector educativo, pero se olvidó de que solo entre 2019 y 2021 la Ciudad recortó un 78,1% en infraestructura escolar. En ese marco, demandó por una suma millonaria a padres y madres de alumnos que participaron de las tomas de escuelas.

Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), criticó a través de su cuenta de Twitter la reducción del 15,5% en educación para el año próximo, establecida en el Presupuesto 2023. Lo ilógico es que sus propias palabras podrían ir dirigidas hacia él mismo, que durante toda su gestión menospreció y boicoteó esa área en la Ciudad.

“No sorprende, siguen despreciando la educación y el futuro de millones de chicos y chicas que necesitan que el Estado los acompañe para que puedan soñar un futuro y trabajar para construirlo”, dice el posteo de Larreta, dirigido al Ejecutivo por la ley de leyes, que establece que los fondos del Ministerio de Educación pasarán de $870.044 millones este año a $735.467 millones el año próximo.

Lo cierto es que, en términos de reducción y gasto presupuestario, en ocho años de gestión en la Ciudad Larreta demostró “despreciar la educación y el futuro de millones de chicos y chicas” con un presupuesto que se redujo año a año, continuando con el legado que había dejado Mauricio Macri.

En 2011, cuando terminaba el primer mandato de Macri (PRO) como jefe de Gobierno porteño, la Ciudad destinaba el 23,8% de su presupuesto al Ministerio de Educación. Mientras que en 2020, primer año del segundo mandato de Horacio Rodríguez Larreta, esa proporción se redujo al 18,5%. Si se incluye 2021, los datos continúan a la baja: en el último año con datos disponibles la proporción bajó al 17,1%.

Durante los años de gobiernos del PRO, la curva muestra que el punto máximo de participación de educación en el total se dio en 2012, con un 26%, y a partir de ese año disminuyó prácticamente todos los años. Y la baja del período 2012-2021 es de casi 10 puntos porcentuales.

En detalle, de la segunda gestión actual de Larreta, el recorte, por ejemplo, en el fondo para la infraestructura escolar medido desde 2019 llega a ser del 78%. Concretamente, en 2019 el presupuesto de esa área fue de 1.798,1 millones de pesos; en 2020 escaló a 3.068,7 millones, pero en 2021 bajó a 1.140,4 millones. Por lo tanto, la caída entre 2020 y 2021 en términos nominales es del 71,2%, pero en términos reales, considerando la inflación, en ese mismo período es del 77,7%. El recorte en el área desde 2019 a 2021 fue del 78,1%.

Y si bien la Ciudad presentó un presupuesto más alentador en el área de educación para 2023, la experiencia del gobierno porteño pone en duda cuánto se destinará realmente al sector. De acuerdo al proyecto del Ministerio de Hacienda, que conduce Martín Mura, el presupuesto en educación será el 31,8% del total presupuestario, entre lo que se prevé destinar inversiones de $8.405 millones para infraestructura escolar y otros $9.690 millones para la adquisición de netbooks, tablets y equipamiento para el Plan Sarmiento, al que le recortaron el año pasado 370 millones de pesos.

De esta manera, aún no se sabe cómo terminará de ejecutar el presupuesto educativo Larreta. Si bien este 2022 el presupuesto anual en infraestructura escolar, tras la ampliación, quedó en $3.240 millones, la ejecución presupuestaria del segundo trimestre, disponible en el sitio web del gobierno porteño, estableció que se ejecutaron solo 1.064 millones.

Mientras tanto, la gestión porteña hizo un fuerte recorte presupuestario en la Dirección General de Infraestructura Escolar, que pasó de 1.853 millones de pesos de 2020 a 1.140 millones en 2021. Una quita de más de 713 millones de pesos que, sumados a la inflación, provocó una fuerte reducción anual. Hasta el segundo trimestre del año pasado solo ejecutaron 485 millones de pesos, y el resto fue girado a otros sectores.

En 2020, la Dirección General de Infraestructura Escolar recibió 1.853 millones de pesos, de los cuales invirtió en diferentes obras apenas 955 millones, y casi 900 millones (alrededor del 50% del presupuesto total) fue subejecutado.

Y en 2019 el gobierno de la ­Ciudad destinó 1.847 millones de pesos a educación, de los cuales ­ejecutó casi 1.794 millones. El resto, alrededor de 53 millones, fue subejecutado en diferentes áreas que no fueron detalladas.

Al sumar todas las subejecuciones realizadas en los últimos años, solo en infraestructura escolar el gobierno porteño subejecutó más de 1.600 millones de pesos. Con un ajuste histórico del PRO en educación y un redireccionamiento de parte del presupuesto a ciertas áreas no detalladas, no queda más que dudar sobre el compromiso de Horacio Rodríguez Larreta “con la educación y el futuro de millones de chicos y chicas que necesitan que el Estado los acompañe para que puedan soñar un futuro y trabajar para construirlo”.

Hoy

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