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Más consenso sobre las formas de contagio del Covid-19

Expertos destacan a los encuentros en lugares mal ventilados entre las situaciones más peligrosas. Y relativizan la infección por contacto con superficies contaminadas

Desde que se reportaron los primeros casos en China, a principios de este año, el coronavirus representó un desafío sin precedentes para una ciencia que corre una carrera contrarreloj redoblando esfuerzos por conocerlo mejor. En ese marco, uno de los aspectos claves a dilucidar son las formas de contagio. Y si bien desde la llegada del virus existen numerosas certezas sobre este aspecto, a medida que las investigaciones avanzan, se obtienen nuevas precisiones.
Es así como crece el consenso entre los expertos a la hora de encontrar respuestas a estos interrogantes. Y en el marco de esos consensos se apunta a las interacciones entre personas durante períodos prolongados en espacios cerrados y mal ventilados como las situaciones que más favorecen los contagios.
Como contrapartida, y a contramano de lo que se creía inicialmente, son muchos los expertos que acuerdan ahora que es poco común contagiarse entrando en contacto con una superficie contaminada, así como también durante un encuentro fugaz y al aire libre con personas que estén infectadas.
Así surge de las conclusiones vertidas por distintos expertos convocados por el Wall Street Journal, quienes consignaron que los escenarios donde el riesgo de contagio es más alto son los eventos masivos en espacios mal ventilados.
La aspiración de los científicos es que obtener más precisiones sobre las formas de contagio permitan ayudar a estrategias de reapuertura de las sociedades que no pongan en riesgo la salud pública.
En tanto, Amadeo Esposto, infectólogo local consultado por este diario consideró que “lo que ahora hicieron los especialistas es una jerarquización de las formas de contagio que ya conocíamos, estableciendo cuáles son las más comunes. Pero que haya unas más frecuentes que otras no es suficiente razón para abandonar las medidas de prevención que se han mostrado eficaces hasta ahora, como el distanciamiento social, el lavado de manos, la higiene de los ambientes o el uso de mascarillas. Y menos en un momento como el que estamos viviendo ahora, con una escalada en el número de casos (ver aparte).
Según el testimonio de los expertos internacionales, las últimas investigaciones demostraron que las cuarentenas adoptadas en distinto grado por ciudades de casi todo el mundo y que incluyeron medidas tales como la orden de quedarse en casa, la prohibición de las grandes reuniones y el cierre de negocios, lograron prevenir millones de infecciones y muertes.
El avance de los conocimientos en torno a las formas de contagio puede, a su vez, contribuir al mejoramiento de la protección de ámbitos sensibles, como las residencias para ancianos, los barrios donde hay hacinamiento, al tiempo que permitiría reforzar medidas que se mostraron como efectivas para la población general, como la reducción de las reuniones en espacios cerrados o el uso barbijos.
Del testimonio de los expertos surge que el contacto de las personas con microgotas respiratorias es el principal modo de transmisión de COVID-19. Estas pueden pasar de una persona a otra si caen en los ojos, la nariz o la boca. Pero generalmente tienden a caer al suelo o sobre otras superficies rápidamente.
Algunos expertos afirman que también se puede transmitir a través de gotas minúsculas que flotan en el aire más tiempo que las grandes y que pueden ser inhalados directamente.
Para Yuguo Li, profesor de ingeniería de la Universidad de Hong Kong, la ventilación suficiente en los lugares en los que la gente trabaja o permanece por períodos prolongados es muy importante para evitar contagios, ya que diluye la cantidad de virus en un espacio y el riesgo de infección.
John Brooks, director médico de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU consignó que otro factor de contagio son las exposiciones prolongadas: períodos de más de 15 minutos de contacto desprotegido con alguien a menos de 2 metros de distancia.
Pero dijo que esa es una regla general y que el contagio puede tomar menos tiempo con un estornudo en la cara u otro contacto íntimo donde se emiten muchas gotas respiratorias.
Para Lea Hamner, epidemióloga estadounidense que advirtió sobre el potencial de los supercontagiadores en eventos en base al estudio de una práctica de coro de una iglesia del estado de Washington en la que el 87% de los asistentes se infectaron, en ese episodio se mezclaron varios factores. Entre ellos, que al cantar, las personas generan muchas partículas respiratorias grandes y pequeñas y los cantantes también respiran profundamente, lo que aumenta la posibilidad de inhalar partículas infecciosas.
La misma dinámica de transmisión podría darse en otros entornos donde la respiración es agitada y se habla en voz alta durante períodos prolongados, como gimnasios, actuaciones musicales o teatrales, conferencias, bodas y fiestas.
Así, de 61 casos de contagio de grupos en Japón detectados entre el 15 de enero y el 4 de abril, muchos involucraron respiraciones intensas en cercanía, (fiestas de karaoke, animaciones en clubes, bares y ejercicio en gimnasios), según un estudio reciente en la revista Emerging Infectious Diseases.
La tasa de contagio del COVID-19 en los hogares, en tanto, oscila entre el 4,6% y el 19,3%, según varios estudios realizados en China y fue mayor para los cónyuges, con 27,8%, que para otros miembros del hogar, con 17,3%.
Los expertos indican también que estar al aire libre es generalmente más seguro dado que las partículas virales se diluyen más rápidamente. Aunque las gotas pequeñas y grandes representan un riesgo incluso al aire libre, cuando las personas están en contacto cercano y prolongado, según Linsey Marr, profesora de ingeniería ambiental de Virginia Tech, que estudia la transmisión de virus en el aire.
El Día