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La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina,

Estatales en alerta: aseguran que Vidal busca desfinanciar el IPS

El plan de retiros voluntarios que presentó Vidal podría desequilibrar el sistema jubilatorio porque habría menos aportantes. Denuncian que el achicamiento de planteles es también un pedido del FMI.

Trabajadores de distintos sectores del empleo público de la provincia de Buenos Aires rechazaron el plan de retiro anticipado que lanzó la gobernadora María Eugenia Vidal y advirtieron que el verdadero objetivo de la medida es provocar un desfinanciamiento de la caja jubilatoria en el Instituto de Previsión Social, tras el fracasado intento de avanzar con una "armonización" con el Anses, que le hubiera permitido al gobierno un manejo discrecional de esos fondos.
El plan del gobierno contempla el retiro de empleados público de entre 2 y 24 años de antigüedad y no incluye al personal policial ni al penitenciario, pero según Miguel Zubieta, titular del Sindicato de Salud Pública y referente de la FEGEPPBA, el objetivo de "achicar los planteles de la administración pública" tiene serios riesgos para la sustentabilidad del sistema previsional bonaerense.
"Al achicar planteles y no incorporar nuevos trabajadores, vamos a tener menos activos y entonces el IPS pasa a ser deficitario porque se cambia la regla de 3,5 trabajadores en actividad por cada jubilado, que es la relación justa para que no haya problemas", explicó el dirigente sindical.
Desde la FEGEPPBA, uno de los sectores considerados "dialoguistas" con el ejecutivo provincial, remarcaron también que la medida se inscribe en un programa para reducir el déficit del Estado, "como si los empleados fueran un gasto", y aseguraron que se trata de un nuevo intento de golpear el bolsillo de los pasivos, después del intento de pasar las jubilaciones al Anses que fue firmemente resistida por todos los gremios y sindicatos el año pasado.
Más duro en el diagnóstico, pero no en el rechazo a la medida, fue el titular de ATE, Oscar de Isasi, quien ligó el retiro voluntario a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional para bajar el déficit fiscal y recordó que “eso ya quedó plasmado en el pacto fiscal que firmaron los gobernadores, en el que el gobierno nacional, entre otras cosas, se compromete a proveer de recursos a las provincias, pero que estas deberían avanzar con una reducción de planteles”.
“Por eso lo que hace Vidal no es otra cosa que cumplir con el pacto fiscal y con las recomendaciones del FMI” remato De Isasi y aseguró que “esto me hace acordar a los 90, cuando los trabajadores aceptaban los retiros voluntarios y ponían algún negocio que después se fundía por la caída en la economía y los trabajadores debían salir a trabajar jornadas de 14 horas para ganar incluso menos de lo que cobraban en la empresa que los había despedido”.
Desde el ejecutivo, por el momento mantienen silencio de radio ante las críticas y advertencias que realizan los sectores gremiales sobre el impacto que podría tener la medida sobre las jubilaciones, pero fuentes del IPS admiten que si hay un cambio en la relación entre los trabajadores en actividad y los pasivos, el sistema podría colapsar.
“Para entenderlo hay que desandar un mito muy extendido, que es la idea de que cada uno aporta para su jubilación. Eso es una mentira, cada uno de nosotros no aporta para nuestra propia jubilación, sino que le estamos pagando la jubilación a los trabajadores que ya no están en actividad y las futuras generaciones nos van a pagar la jubilación a nosotros, por eso hay que mantener una relación saludable entre personal en actividad y retirados”, explicó un trabajador jerárquico del Instituto, que remarcó además que “se pueden cambiar muchas cosas, pero en términos de equilibrio así como está, el sistema funciona perfectamente”.
Actualmente la provincia tiene alrededor de 270 mil jubilados, que cobran sus haberes gracias a los recursos que generan cerca de 800 mil aportantes, de acuerdo a los regímenes de cada una de las leyes de personal vigentes para cada organismo, lo que permite que los empleados públicos de la provincia perciban, en promedio, al retirarse un 75% del salario que cobraban estando en actividad, una ecuación que podría achicarse hasta el 60% ó menos si el IPS comienza a ser deficitario o si se “armoniza” con el Anses.

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