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La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina,

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viernes, 23 de septiembre de 2016

El que tiene la verdad no necesita la violencia y el que tiene la violencia jamás encontrará la verdad

 


Por Emmanuel Ruiz *

Mientras que nuestro pueblo aún no se sobreponía a la masacre del bombardeo a la plaza de mayo en junio, el 16 de septiembre el movimiento golpista retomó las acciones en Córdoba, corrientes, Entre Ríos, Río Negro y en las localidades bonaerenses de Bahía Blanca, Sierra de la Ventana y Torquinst. El almirante Isaac Rojas intimo a Perón a renunciar y como muestra de su barbarie, bombardeó los depósitos de YPF en Mar del plata, esa misma flota mantuvo fijo su rumbo hacia buenos aires y por radio ordenó a los habitantes de Berisso que evacuen la zona porque bombardearían la destilería de YPF.

“Las horas que siguieron fueron de nerviosas cavilaciones. Influenciaba también mi espíritu la idea de una guerra civil de amplia destrucción, y recordaba el panorama de una pobre España devastada que presencié en 1939”. Muchos de sus colaboradores, le aconsejaban presentar combate; una opción que finalmente Perón decidió rechazar: “En nuestra doctrina habíamos establecido claramente que la escala de valores justicialista era: primero la Patria; luego el movimiento y después los hombres. Se trataba simplemente de cumplirla”.
De inmediato, la determinación del general Perón se plasmo en una nota enviada al Ministro del Ejército, por la que ofrecía su alejamiento y proponía que el arma se hiciera cargo de la situación. “Es menester evitar la masacre y la destrucción. Yo no deseo ser factor para que un salvajismo semejante se desate sobre la ciudad inocente”… “no quiero derramamiento de sangre. Elijo el tiempo y no la sangre”.

Así el 21 de septiembre perón partirá al exilio y el 23 del mismo mes asumirá Lonardi la presidencia y Rojas la vicepresidencia del gobierno de facto, 2 meses después Aramburu reemplazará a Lonardi y rápidamente se dictará el decreto 3855 disolviendo el Partido Peronista, luego el Decreto 4161 estipulando la prohibición y severas penas para toda participación política del peronismo hasta el simple hecho de nombrar a Perón y a Eva Perón.
Así empezaron 18 años de lago exilio de nuestro conductor, tal vez la frase de W. Churchill dan magnitud a lo sucedido y la figura de Perón “La caída de Perón en la Argentina es la mejor reparación al orgullo del imperio y tiene para mi tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas del Imperio Inglés no le darán tregua, cuartel ni descanso en vida, ni tampoco después de muerto”

Sin dudas las horas más difíciles de la historia del movimiento las pasó aquel peronismo fundacional y de la resistencia, no tenían un partido oficial, pero tenían un corazón dispuesto al combate y una sólida verdad… que los tiempos más felices siempre fueron Peronistas.

Tal vez ésta sea la explicación más sintética de por qué los Peronistas tenemos fe, fe en nuestro partido, en nuestra doctrina, en el movimiento nacional, por qué lo creemos capáz de sobreponerse a cualquier dificultad, a cualquier circunstancia desfavorable, a cualquier atropello; y la historia nos da muestra de eso.

Muchas voces hoy nos dan un panorama desolador de la situación del movimiento, no está claro tampoco el rumbo del mismo, sin dudas la situación del país no es la mejor de los últimos años, esta vez, aquel pensamiento liberal, oligárquico y extranjerizante que llevo a cabo la revolución fusiladora nos gobierna nuevamente, con un agravante: aquella vez se hicieron del poder por la fuerza, en la actualidad por los votos. 

Muchos fueron los errores del movimiento para llegar esto, debemos hacernos cargo de la parte que nos toca, pero debemos tener una gran certeza que nos de tranquilidad para restaurar los valores que nos hicieron grandes: aquí no ha perdido ni Perón ni Eva Perón, no ha perdido la Doctrina, ni nuestra banderas, el Justicialismo sigue siendo una verdad eterna que dio felicidad al pueblo. El problema radica en que la sociedad se enfrenta con la más profunda crisis de valores que registra su historia, y nuestro movimiento no ha escapado a esto, aquí han perdido los malos métodos que debemos reemplazar, los malos ejemplos que debemos revertir a fuerza de trabajo y de retomar la senda de la humildad y la solidaridad con la tranquilidad que podemos afrontar cualquier mudanza si nos hallamos armados de una sólida verdad; solo nos resta recuperar la fe en nuestra misión y ser fieles a una Doctrina que nos conduce y nos marca el camino de la victoria.




*Las frases encomilladas pertenecen al Gral. Juan Domingo Perón.

* Abogado

Política - Télam